sábado, 23 de octubre de 2010

20."Estos dos se llevan demasiado bien"

Los meses pasaron muy rápido y de repente, estabamos en junio. Los finales, las vacaciones... Todo estaba a la vuelta de la esquina. Estudiar era un trabajo a tiempo completo y apenas tenía tiempo para ver a Doug, ya que él, tenía lío con las clases, el grupo (que había triunfado)...
Aquel día estaba estudiando para el examen de historia que tenía al día siguiente.
-Carlos I poseía muchas tierras gracias a sus abuelos... y a su puta madre...
Cerré el libro de golpe y apoyé la cabeza sobre las manos. Mi móvil sonó.
-¿Si?
-Hola, cielo. ¿Cómo llevas el examen? -Preguntó Doug.
-Casi ni he empezado. Me se la Edad Moderna y los descubrimientos geográficos de los Reyes Católicos esos... -dije.
-Eso te pasa por meterte a Historia de España -dijo.
-No me calientes, Douglas. -dije. -¿Quieres venir un rato?  Mis padres han salido.
Pareció pensárselo.
-Claro, voy de aquí a un rato, cielo -dijo.
Nos despedimos, cariñosamente, y me puse a estudiar otra vez. Conseguí memorizar a Carlos I y a su puta madre y después, llamaron al timbre.
Abrí y Dougie me besó. Le arrastré a mi habitación y entramos.

Un rato después.


Dougie se levantó y se vistió. Se acercó a mi escritorio y cogió el libro de historia de España.
-Soy relativamente bueno en historia.
Se tiró a mi lado en la cama, sin camiseta, y pasó las páginas.
-Yo soy mejor en otras cosas -dije.
-No lo dudo -susurró, mordiendo el lóbulo de mi oreja.
Sonreí.
-Pues ayúdame, si eres tan bueno -me senté y le miré.
-Vale. Imaginate que estamos en la Edad Modena. Somos campesinos, trabajamos duro para ganar dinero y alimentar a nuestra numerosa familia.
"Una familia con Doug... Dios quiero hijos suyos yaaaaaaaa"
Intenté imaginarme la situación que me planteaba Dougie, pero en mi cabeza, solo veía su cuerpo completamente desnudo.
"Salida. Luego me dirás a mi..."
-No puedo -dije.
-Inténtalo.
Con un gran esfuerzo, conseguí apartar a Dougie y pensar en una pareja de la Edad Moderna.
-Lo tengo -susurré.
-Bien. Estamos enfadados porque el rey tiene plenos poderes sobre nosotros y la nobleza tiene cada vez mas privilegios -soltó.
De repente, me dio la risa.
-¿Qué pasa ahora? -Preguntó Dougie, divertido.
-Nada. Es que me parece increible que sepas tanto de historia.
-¿Me acabas de llamar tonto? -Preguntó, tirándome un cojín.
Me reí más fuerte y me abrazó. Se apoyó contra la pared y yo contra él. Puso su barbilla en mi hombro y siguió explicándome el tema.
Movíamos los apuntes de allá para acá y abríamos el libro cada dos por tres.
Finalmente, a las 7 terminamos. Me sabía el tema entero, de pe a pa. Dougie era gran profesor.
Estábamos sentados, yo apoyada contra él y él contra la pared, cuando llamaron a mi puerta.
-Pasa -dije.
Mi jovencísimo (os recuerdo que tiene 30 años como mucho) y guapo padre abrió la puerta. Tenía el pelo castaño y los ojos azules, como yo. Era alto y delgado.
-Hola, cariño -dijo. -Dougie, ¿qué tal?
-Bien, Jason.
Mi novio y mi padre se estrecharon las manos.
-¿Te quedas a cenar? Hoy hay partido -dijo mi padre.
-Claro -dijo Dougie.
Mi padre y Doug se llevaban genial. Al principio, mi padre le tenía un poco de ojeriza a Dougie, por el tema de :No le hagas daño a mi niña, o lo pasarás muy mal, pero ahora se llevaban genial.
De echo, mi padre tenía el número de teléfono de Dougie y le llamaba cada vez que había partido para verlo juntos.
Mi móvil comenzó a sonar.
-Hola, Tommy -dije.
-Hola, peque. ¿Estás con Dougie? -Preguntó mi primo.
-Si.
-Dile que si es que se le ha olvidado que teníamos que ensayar para la semana que viene.
-Vale, se lo digo. Te quiero.
-Y yo, pequeñaja.
Colgué.
-Dice que tenéis que ensayar para la semana que viene.
-Hostia. Es verdad. Me tengo que ir, mi vida -dijo, poniéndose la camiseta y levantándose.
-¿Quieres que te lleve, Dougie?
-No, no quiero molestar.
-No molestas, chaval.
"Estos se llevan demasiado bien... ¬¬"
-Si quieres -dijo Dougie, encogiéndose de hombros.
Me miró y yo miré a mi padre.
-Papá...
-Oh, si, claro. Perdón... Os dejo que os despidáis.
Mi padre salió de la habitación y Dougie me agarró de la cintura. Nos besamos.
-Hablamos luego -dijo.
Salió de la habitación y yo me quedé allí, mirándole el trasero.
-Se te van a salir los ojos -dijo, riéndose.
-No me extraña -susurré.
Mi padre apareció en el pasillo y se fueron.
Yo bajé las escaleras y encontré a mi madre, poniendo la mesa. La ayudé y después llegó mi padre.
Mi madre había hecho verduras. No es mi comida favorita, pero aguanté.
Al día siguiente, en el insti, Dougie y Danny se ofrecieron a ayudarme a recordar un poco el examen mediante una representación de la Edad Moderna. Aun que no tenía nada que ver con el tema del que tenía examen.
Dougie hacía de doncella en apuros y Danny del caballero andante que la salva.
Terminó el recreo y me dirigí a clase.
Mientras hacía el exámen, no paraba de pensar en Danny, Dougie y la puta madre de Carlos I.

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