Me levanté y le tiré un peluche a la cabeza.
-¿Qué…? Te vas a enterar –se tiró sobre mí en la cama y me hizo cosquillas.
Giramos y me coloqué sobre él, riéndome.
Dougie siguió con su tortura personalizada y se sumó a mis risas.
De repente, la puerta del baño, que comunicaba con la habitación de Tom, se abrió.
Mi primo irrumpió en la habitación, seguido de Danny que intentaba retenerle.
En ese momento, Dougie tenía las manos apoyadas en mis caderas y yo estaba sobre él. Desde la perspectiva de Tom, parecería otra cosa.
“La has liado”
-¿QUÉ COÑO ESTÁ PASANDO AQUÍ? –Gritó Tom.
Me levanté y Dougie hizo lo mismo.
-Tom, tío. Te dije que no entraras sin llamar –dijo Danny, intentando sacarle de la habitación.
-No es lo que parece, Tom.
“Uala, Ashley ¡Bravo! Ahora si que lo has arreglado”
-Ah ¿no? ¿Y qué hacíais con la puerta cerrada?
-Solo hablábamos, tío –dijo Dougie.
Tom echó a correr hacia él, y me puse frente a Doug, como si así pudiera protegerle. Sabía que Tom no le haría nada si yo estaba en medio. De repente, la mano de mi primo se estrelló contra mi mejilla izquierda. Sentí dolor en la zona donde me había golpeado y una lágrima rodó por mi cara.
Vi como Danny cogía a Tom por los hombros. Me di cuenta de que Alma, Amanda, Harry y Sele observaban la escena desde la puerta del baño.
Dougie me rodeó con los brazos y me apretó contra él. Harry se reunió con Danny y Tom, y las chicas se acercaron a mí.
-Te has pasado, Tom -susurró Harry.
Tom se acercó a mí, pero Dougie se puso en medio.
-Lo siento, Ash. No sé que me ha pasado. Lo siento de veras. Perdóname, cariño.
Seguí llorando contra el hombro de Alma.
-Tom, mejor sal de la habitación -dijo Selene.
-Mejor salid todos de la habitación. No quiero ver a nadie. Largaos.
Sin decir nada, salieron, uno a uno.
-Dougie... -susurré cuando este ya salía.
Cerró la puerta y volvió sobre sus pasos. Enterré mi rostro en su pecho y lloré.
Tom, mi primo, mi mejor amigo... El que era la persona más importante del mundo para mí, me había pegado. Me dolía más psicológicamente que fisicamente.
"Te lo has ido buscando. Poco a poco, has buscado esta situación"
Dougie pasó sus manos por mi pelo y me besó en la frente.
-Tranquila. Tranquila, Ash.
Tras un rato, saqué una maleta del armario y metí toda mi ropa en ella. Dougie me ayudó, cogiendo mis cosas del baño.
No quería estar ni un segundo más bajo el mismo techo que Tom.
Me cambié de ropa y llamé a mi madre para que me recogiera.
Bajé las escaleras con la maleta arrastrando y llegué a la puerta del salón
Tom estaba sentado, llorando, Dan a su lado, con una mano en sus hombros, Selene, Alma y Amanda en un rincón, y Harry intentando que Tom se tranquilizara.
Amanda de miró y se acercó corriendo. Me abrazó.
-¿Dónde vas? -Preguntó Selene, mirando mi maleta.
No contesté. Tom se había levantado, y ahora estaba frente a mí. Me eché hacia atrás y Alma le cogió de la mano, por si se le ocurría volver a usarla contra alguien.
-No tienes que irte, Ash. Lo siento mucho -dijo el chico.
"Ahora lo sientes, ¿eh, capullo?"
-Dios, te juro que no se que me ha pasado. Estoy... realmente arrepentido.
Pasé de él. Me despedí de Harry y Danny y salí afuera. Dougie me acompañó.
Mi madre estaba esperando ya, así que, me dirigí al coche. Doug metió la maleta en él, y me miró.
-¿Hablamos luego?
Asentí.
-Mamá, ¿puedes darme un boli? -Pregunté.
Me pasó un rotulador y Dougie extendió la mano. Escribí mi numero y mi msn en ella y le pasé el rotulador. Hizo lo mismo y le abracé. Habían un par de ramas que nos tapaban del campo de visión de mi madre.
En ese momento, lo que más necesitaba eran los labios de Dougie en los míos. Un beso cálido y enteramente nuestro, que me permitiera olvidarme de todo. Y Dougie pareció entenderlo. Posó sus labios en los míos y los movió lentamente.
Nos separámos y me miró.
-Te llamo en un rato -susurró.
Me monté en el coche y nos alejamos.
T_T
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