este capitulo va dedicado A MI DOUGLASA PRECIOSA!!! QUE SE QUE TE GUSTA MI FIC, AUNQE NO LO ENTIENDO, PERO BUENO!!! AQUI TIENES UN CAPITULO DEDICADILLO (LLLLL) TE REAMOOO
Dougie me acompañó a la puerta y me despedí de Miriam y Sam.
-¿Y de mi no te despides? –Preguntó, haciendo como que se ponía triste.
Volví sobre mis pasos y me acerqué a sus labios. Se agachó para besarme, pero me aparté.
-Adios –grité.
-Oh, no, de eso nada –echó a correr detrás de mí y me cogió por la cintura. –Tienes dos opciones: Primera, me das un beso y te vas tranquilamente, y segunda, no me das un beso y no te vas hasta que me lo des.
-Elijo el comodín de la llamada –dije.
Dougie se rió y me giró para que le mirara.
-Vale vale… Pesado –dije, sonriendo.
-Así me gusta, perrito –dijo Dougie.
-Ahora si que te has quedado sin beso, majo –dije.
Me escabullí de sus brazos, pero me volvió a agarrar un segundo después.
-Perdón, preciosa –dijo.
Le besé fugazmente.
-Tengo que irme, Dougie –dije, entre beso y beso.
-Ahaa… -siguió besándome.
-Dougie –susurré. Sabía que estaba a punto de rendirme y si lo hacía, adiós hablar con Tom. –Dios mío, Dougie. Vas sin camiseta, cariño.
-Me encanta como suena lo de cariño –dijo.
Me reí.
-Venga, Doug. Entra o te vas a resfriar –dije.
-¿Si me pongo malito vendrás a curarme y a cuidarme? –Preguntó.
“¿Este chico no entiende que estás más caliente que unas castañas?”
-Que remedio –dije.
-Ah, entonces me quedo aquí.
“T_T Joder con el niño, como provoca”
Le cogí de la mano y le metí en casa
-Te juro que vuelvo en cuanto termine de hablar con Tom. Te lo…-maldito móvil. -¿Qué quieres, mamá?
-¿Dónde estás?
-En casa de Dougie, pero ahora voy a casa de Tom, ¿por qué?
-Tu padre y yo vamos a hacer un viajecito. Confiamos en ti, y te vamos a dejar la casa sola –dijo mi madre.
“Si, si si si si si si si si si si si si si si si si si si”
-¿Cuánto tiempo? –Pregunté.
-Un mes o dos.
:O ¿¿Un mes o dos?? Madre mía como están las cabezas…
-¿Qué?
-No hace falta que te diga que nada de dormir sola. Llama a Selene o a Tom… Bueno a Tom no creo… Mira, te dejo incluso que llames a Danny, aun que esté más salido que una puta en un sex shop, pero por favor no duermas sola.
“A mi se me ocurre una persona mejor que Danny, lalalalala”
-Vale, mamá… Un beso, te quiero.
Colgué. Le conté a Dougie lo que acababa de decirme mi madre y el pareció pensar lo mismo que la voz de mi cabeza.
-Si quieres, me quedo contigo –dijo.
Sabía que tenía que decir que no, lo sabía. Pero no quería decirlo. Realmente me apetecía pasar esos dos meses con Dougie.
-Claro que quiero, cielo –dije.
Sonrió y se inclinó para volver a besarme.
-No, ya vale que si no no me voy ni mañana.
-Jooo L que mala eres –dijo.
-Anda que vaya tela, Dougie…
Dejé que me besara una vez más y me fui.
Caminé hasta la casa de Tom. Bueno, no caminé. Floté. Me sentía como en una nube. La gente me miraba raro, pero me importaba una mierda. Dougie y yo estabamos juntos. Dougie, el chico mas perfecto que había conocido nunca. Cariñoso, guapo, simpático, guapo, loco, guapo... ¿Os he dicho ya que era guapo?
Doblé la esquina para entrar a la calle de los chicos, pero me detuve al escuchar la voz de Danny.
-Podrías quitarte la ropa. Aquí no te ve nadie.
-Ni de coña, Daniel. ¿Por qué no volvemos a casa? -Preguntó otra voz.
"¿Esa era Amanda? :O"
-Porque ahora va a ir Ashley y Tom necesita tranquilidad.
-Ya, pero estaremos en tu habitación, no en el salón.
Danny se calló y aproveché para seguir andando.
-Hostia, escondete -susurró.
Unos segundos después, llegué a la casa. Llamé al timbre y Tom abrió.
-Pasa -dijo, nervioso.
Entré. Harry y Selene estaban en el salón, abrazados, y Alma estaba sentada con las piernas cruzadas.
-Hola, enanita -dijo Harry. Me abrazó. -Bueno, os dejamos que habléis.
Cogió a Selene por la mano y fueron arriba.
-Yo... También os dejo -dijo Alma. -Voy a... la cocina, por ejemplo.
Salió del salón.
De repente, Danny llegó y asomó la cabeza por la puerta.
-Tom... Amanda y yo nos vamos a mi habitación.
-Dan, no hace falta que me digáis donde vais a estar. No soy vuestro padre -dijo mi primo. -¿Qué habéis comido?
-Bocas -susurré.
-Mierda, sabía que nos habías visto -susurró Danny. -Bueno, hasta luego.
Subieron las escaleras y Tom y yo nos sentamos.
-Lo siento muchísmo, cariño -dijo.
Asentí.
-Lo se. Se que lo sientes. Dougie me ha dicho que habéis hablado.
-Debería haberte escuchado antes... Me siento como una mierda.
-Yo hubiera echo lo mismo, Tommy.
Sonrió como cuando le regalas un caramelo a un niño.
-¿Qué?
-Me has dicho Tommy -dijo Tom.
Sonreí.
-No puedo enfadarme contigo, eres demasiado importante para mí. Y esto compensa cuando te tiré de la cama a los 9 años -dije.
-Oh, es cierto. Ya ni me acordaba.
Nos sonreimos y le abracé.
Tom insistió en que me quedara a cenar, pero no lo hice.
-Mis padres se han ido de viaje dos meses. Dougie se va a quedar conmigo, pero si algun dia quieres pasarte por allí...
-Claro -dijo Tom. Estabamos en la puerta. -Me alegro de que estés con Dougie.
Sonreí. Nos abrazamos y me fuí.
Por el camino, llamé a Dougie. Me dijo que cogería algo de ropa y que venía. Arreglé un poco la casa y preparé algo de cenar. Llamaron a la puerta.
-Hola, mi vida -dijo Doug. Me besó y entró.
Llevé su ropa a una habitación y cuando volví, Dougie estaba revolviendo los armarios de la cocina.
Encontró una caja de cereales de chocolate y sonrió. Metió la mano a la caja y después se la llevó a la boca.
Cerró los ojos y masticó.
"Que mono está comiendo"
-Creo que ya se lo que voy a comer estos dos meses -dijo.
Me reí y fuí al salón. Encendí la tele y Doug se sentó a mi lado.
Jugó a tirar los cereales al aire y a cogerlos con la boca.
Después, apoyó la cabeza en mis piernas y se acostó. Acaricié su pelo y él mi cara.
-¿Has solucionado las cosas con Tom? -Preguntó.
Habíamos apagado la tele para concentrarnos en las caricias.
Asentí.
Dougie se sentó y rodeé su cuello con los brazos. Me besó en el cuello y me eché hacia atrás. Doug se puso sobre mi y me besó.
Alguien carraspeó y ambos levantamos la cabeza para distinguir una figura en la puerta del salón