sábado, 23 de octubre de 2010

19."Será todo lo tonto que tu quieras, pero sabe como levantar los ánimos a la gente"

Las chicas se despertaron poco después.
-Me tengo que ir a terminar la maleta –dijo Giovanna mientras comíamos cereales.
“Joder…”
-Vale… Dios, tía… ¿No te puedes quedar? –Pregunté.
Hizo un gesto negativo con la cabeza y sonrió.
-Vuelvo cuando termine la maleta para despedirme, ¿vale?
Salió de la casa y se montó en el coche.
Entré corriendo en casa y llamé a Tom. Le dije que vinieran a casa de inmediato y que se arreglaran un poco.
Diez minutos después, llegaron.
Venían mejor de lo que pensaba: arreglados, sin ojeras…
“Que bien les sienta a estos la resaca ¬¬”
Harry y Selene casi ni se saludaron. Simplemente, Selene se acercó un poco a él y Harry la besó en la mejilla.
Todos nos dimos cuenta de ese pequeño detalle. Harry parecía un poco incómodo, por lo que se apartó discretamente de Selene y se sentó en el sofá.
-¿A qué venía tanta prisa? –Preguntó Tom, abrazándome.
Dougie se sentó junto a Harry y le dio un codazo amistoso en las costillas.
“¿No te ha saludado?”
Me miró con una sonrisa y me guiñó un ojo.
“Así mejor”
-Giovanna va ha venir a despedirse… Y… Me pareció buena idea que…te despidieras de ella –dije.
Tom me miró y se apartó de mí.
-¿Quién coño te manda a hacer eso? ¿Quién coño te manda a meterte en mis asuntos, Ashley Sophie Stevenson?
-Eh, tío. Solo quiere que te despidas de ella. No lo ha hecho con mala intención –dijo Dougie, levantándose.
Me pasó un brazo por los hombros y me besó en la frente.
-Vale… Lo siento, Ash…  -dijo Tom, mirándome.
Hice un gesto para indicarle que no pasaba nada y se dejó caer en el sofá, abatido.
-No voy a poder despedirme de ella –dijo, apoyando la cabeza en las manos.
-Claro que puedes –dijo Alma, de repente.
Todos la miramos y ella se acercó a Tom.
-¿Cómo estás tan segura?
-Por que la quieres. Y sabes que lo mejor para ella es que se vaya con su familia. Y como sabes que eso es lo mejor, eres capaz de decirle adios –dijo mi amiga.
Sabía que cada palabra que había pronunciado, le hacía daño. De una manera o de otra, sabía que Alma había dicho eso para que Tom se sintiera mejor. ¿Por qué? Fácil. Estaba enamorada.
Tom la miró fijamente y sonrió. La besó en la mejilla y ella enrojeció.
Poco después, llamaron a la puerta.
Abrí y vi a Giovanna. El coche estaba aparcado en la punta de la calle. Entró y nos dirigimos al salón.
Cuando vio a Tom, me miró. No dijo nada, simplemente, se puso frente a él.
-Vámonos –le susurré a Dougie.
Salimos del salón y arrastramos a los demás con nosotros. Alma estaba llorando.
La abracé y ella me agarró con fuerza. Amanda le puso una mano sobre el hombro y Danny le acarició el pelo.
-Eres la tía con más huevos que he conocido en toda mi vida –dijo el chico.
Alma levantó la cabeza.
-¿A qué viene eso? –Preguntó.
-Le has dicho al tío que te gusta que quiere a su ex y que debería despedirse de ella por esa razón. Cualquier tía le hubiera dicho: Que la den por culo. Ella ha elegido irse.
Alma se rió, y nosotros con ella.
“Será todo lo tonto que tú quieras, pero sabe como levantar los ánimos de la gente”
No podía estar más de acuerdo con la vocecilla que tanto me incordiaba.

jueves, 21 de octubre de 2010

18. Llamame cuando estés un poco más calmado...

Alma sonrió y fui a la cocina a por helado. Amanda me siguió.
-Está jodida –dijo, refiriéndose a Alma. –Se da cuenta de que Giovanna quiere mucho a Tom y de que Tom la quiere a ella.
-No se… Yo veo a Tom mejor cuando está con Alma.
Amanda asintió.
Fuimos al salón y nos sentamos en el suelo, con las demás.
-¿Habéis visto el hermano de Dougie? –Pregunté.
-¿Al español? Si, me lo ha presentado Miriam. Está buenísimo –dijo Alma.
-Ains. Miriam es majísima. Se ha pasado toda la fiesta comentando disfraces. Te partes la caja con ella –dijo Amanda.
-¿Y a Karol? –Pregunté.
-¿La hermana de Danny? Es guapísima –dijo Alma.
-Yo no la he visto –se quejó Amanda.
-Pues es alta, morena, pelo negro, delgada, ojos marrones, casi siempre con coleta y un percing en el labio –recitó Giovanna. La miramos, sorprendidas. –Es mi mejor amiga.
-Ah, bueno. Eso lo aclara todo –dijo Amanda.
Todas nos reímos. Todas, menos Selene. Estaba como ida. No sabía el por qué.
-Selene. ¿Me acompañas un momento?
-Claro –se levantó y sonrió.
Entramos en la cocina y me senté en la encimera.
-¿Qué te pasa?
Se quedó callada unos segundos.
-He discutido con Harry.
-Oh, cielo. Lo siento muchísimo –la abracé.
-No pasa nada. Le he dicho que lo hablaremos luego.
Sonreí.
Volvimos al salón.

*Casa de los chicos*

-¡Oh, venga ya! ¡Eso es falta! ¡FALTAAAAAAAAAAAA! –Gritó Danny.
Estaban viendo un partido de futbol, Inglaterra vs. Argentina.
Iban 3-3 y los chicos estaban desquiciados.
De repente, uno de los jugadores de Inglaterra robó el balón, se dirigió a la portería contraria y marcó.
-¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!
Los cuatro saltaron del sofá y alzaron los puños a la vez.
Diez minutos más tarde, el árbitro pitó el final del partido.
Dougie se tiró en el sofá y Tom fue a la cocina. Volvió con una botella de tequila y cuatro vasos de esos de chupito.
Comenzaron a beber, a pesar de que Danny y Dougie no tenían edad para beber, y acabaron jugando a yo nunca. Parecía que solo conocían ese juego cuando bebían.
-Oh, esta es buena. Yo nunca he salido a la calle en bolas pidiendo papel higiénico –dijo Harry.
Danny bebió, mientras Doug, Tom y Harry se descojonaban vivos.
-Yo nunca he pensado que en mi armario había una réplica exacta de un Jedi que me protegía por las noches –dijo Danny.
Tom bebió.
-Esta va para Doug. Yo nunca, jamás, nunca en mi vida, he besado a Ashley. Y los besos en juegos de estos raros no cuentan –dijo Tom.
Danny y Dougie bebieron.
Dougie miró extrañado a Danny y éste bajó la cabeza.
-Tenía 15 años y ella 13. Tom se fue a comprar helados y nos dejó solos en un parque. Aproveché la oportunidad –dijo.
Doug asintió.
-Yo nunca he corrido con unas baquetas en la mano diciendo “Lo tengo, lo tengo” y me he pegado la ostia del siglo con los piños en el suelo –dijo Dougie, partiéndose de risa.
Harry le tiró un cojín y bebió.
Se pasaron así un buen rato, hasta que el móvil de Dougie sonó.

*Teléfono*
Xx :Dougie?
Doug: Hola, maja –dijo, hipando levemente.
Xx: Estás bebido? ¡Doug!
Doug: Solo un poquito –y estalló en risas, al ver como Harry le hacía un calvo. –Tiene gracia, ¿a qué si, Ash?
Ash: Ni puta gracia, Douglas.
Doug: Bueno bueno… No nos pongamos nerviosos. Como yo siempre digo: Tres tristres trigres cromen trigro en un trigral –por segunda vez, se partió en dos de la risa que le dio su propia gilipollez.
“Este está más para allá que para acá…”
Doug: ¿Quieres que vaya y repetimos lo de esta noche?
Ash: Llámame cuando estés más tranquilito, Douglas.
Doug: Venga, cielo. No te enfades.
Ash: Adiós, Dougie.

*Casa chicas*

Colgué el teléfono y miré a las chicas.
Poco después, nos dormimos. Me desperté al día siguiente porque mi móvil estaba sonando.
-¿Si? Hola, Doug. No. Tranquilo, no estoy enfadada. Claro, hablamos luego. Te quiero.
Miré el reloj. Me levanté he hice el desayuno.

lunes, 18 de octubre de 2010

NOTAAAAA

-Ya os lo contaré.
-¡Tengo una idea! -Gritó Alma.
"Malooooooooo"
La miré.
-No voy a meterme en tu disfraz de vaca para que a Amanda le den gases y me pille a mí dentro... -dije.
Alma puso cara de asco.
-No vuelvo a entrar ahí -dijo, cogiendo un vaso.
Se había salido del disfraz, pero llevaba la cara pintada con manchas negras. Parecía tener una enfermedad rara.

LA PARTE EN ROJO ES TOTALMENTE DE AMANDA!! DERECHOS DE AUTOR DE AMANDA, ECHA POR Y PARA AMANDA QUEDA CLARITO?? AJJAJAJAJAJ

17.“ALAAAA VIVAN LAS CAGADAS MONUMENTALES” .

Subí las escaleras, nerviosísima… ¿Qué coño quería Dougie? A ver, soy un poco lerda, pero yo que se…
Abrí la puerta de mi habitación, pero allí no estaba.
“Gilipollas!! Ve a la suya!”
En la puerta de su habitación había un papel pegado con celo. Lo cogí y leí.
-Freddie te da la bienvenida a su mundo de sueños. Estos no van a ser sueños malos, sino preciosos… No del tipo conejitos y solecitos con cara… Me estoy liando. Abre la puerta. Atentamente: Freddie Poynter.
Me reí y abrí la puerta con el papel en la mano aún.
“Oh… Dios….Mío….”
La habitación de Dougie estaba llena de pétalos de rosa rojos, velas y sonaba música de fondo, muy bajita. Las velas estaban casi todas en el suelo y encima de la mesilla. La cama tenía un dibujo de un corazón hecho con pétalos, el suelo parecía estar hecho de flores, y Dougie… Dougie…
Estaba de pie frente a mí, con un ramo de rosas en la mano y la sonrisa más bonita en el rostro. Se había quitado el disfraz y se había puesto una camiseta y unos vaqueros. Me dio el ramo de rosas.
Dejé el ramo sobre un mueble cercano y miré a Dougie.
-Yo…eh…mmm… yo… -dijo, nervioso.
Sonreí. Cerré mis brazos en torno a su cintura y él me besó en el pelo. Bajó a mi cuello y después, a la clavícula. Sus manos se movieron por mi espalda y las mías por su cara. Nos sentamos en la cama y le besé. Dougie me echó hacia atrás y cayó sobre mí.
Le quité la camiseta y él hizo lo mismo con mi disfraz.
-No es este el aspecto que quería tener cuando...
-Eso es lo de menos -rió Dougie.
Se quitó el pantalón mientras yo apagaba las velas que teníamos cerca.

Una hora después

-Venga, cuéntame. 
-No -dije, sirviéndome una especie de calabaza de chocolate.
-Yo te lo conté -se quejó.
-Si, y yo te cuento lo de Danny -dijo Amanda.
"¿Esta cuando ha llegado?
-Ya os lo contaré.
-¡Tengo una idea! -Gritó Alma.
"Malooooooooo"
La miré.
-No voy a meterme en tu disfraz de vaca para que a Amanda le den gases y me pille a mí dentro... -dije.
Alma puso cara de asco.
-No vuelvo a entrar ahí -dijo, cogiendo un vaso.
Se había salido del disfraz, pero llevaba la cara pintada con manchas negras. Parecía tener una enfermedad rara.
-Esta es mi idea. Nosotras cuatro nos quedamos a dormir aquí y ellos cuatro se van a dormir a vuestra casa -dijo Alma. Iba a contestarla, pero me interrumpió. -Vale, voy a decirselo a Tom.
Se fue corriendo hacia Dar Vader (xDDDDDDD) y le susurró algo al oído. Tom asintió con una sonrisa y Alma le miró el hoyuelo, embobada.
Freddie Krouger estaba hablando con la alienígena Mirioide (WTF??????? JAJAJAJAJAJ)
De repente, volvió la cabeza hacia mi y se quitó la máscara. Me miró y me guiñó un ojo. Me hizo un gesto con la mano y me acerqué.
Me besó intensamente, mientras Miriam miraba hacia otra parte, incómoda.
-Que bonito -susurró con sárcasmo.
Su hermano le sacó la lengua y la abrazó.
-¿Ves a ese Frankestein de allí? -Preguntó Dougie, señalándo a un chico alto. -Es nuestro hermano.
-Hermanastro, en realidad -corrigió Miriam. -Hijo del novio de mi madre. Es español.
-¡Fran! -Gritó Dougie. 
El chico nos miró y se acercó. 
-Hola, Doug, tío. ¿Qué pasa, chaval? -Preguntó. -¡Miri! Hola, pequeñaja.
¿Cuántos años tendría Miriam?
"GILI!! VA A TU CLASE DE QUÍMICA!! DESPIERTA, POR AMOR DE DIOS"
-Fran, esta es mi novia, Ashley -dijo Dougie.
-Vaya... Sales con una endemoniada -bromeó.
-Noo tío -Dougie sacó el móvil y le enseñó una foto en la que salíamos juntos. 
Fran miró atentamente la imagen y asintió.
-Así mejor -dijo.


Varias horas después.

-¿Nos vemos mañana? -Pregunté, apoyándome en el marco de la puerta.
Dougie iba vestido normal, y yo me había quitado por fin todo el maquillaje. 
La fiesta había terminado hacía media hora.
-Claro que nos vemos mañana, mi niña. Aún así te voy a echar de menos. No estoy acostumbrado a dormir sin ti.
Aunque Dougie tenía su propia habitación en mi casa, normalmente dormíamos juntos. Ya fuera en mi habitación o en la suya.
Me besó en la mejilla, pero le cogí del cuello de la camiseta y le atraje hacia mí.
-Vaya, vaya… Ahora que me voy te pones cariñosa, ¿eh?

-Si, es un defecto de fábrica que tengo –dije.
Dougie se rió y al hacerlo, su aliento acarició cada parte de mi cara. Su dulce aliento.
Me besó, hasta que Tom perdió la paciencia y empezó a tocar el claxon.
-¡Venga, parejita! No tenemos toda la noche –gritó.
-¡En realidad si la tenemos! Pero preferimos comer porquerías y ver la tele antes que observar como intercambiáis babas –gritó Danny.
Me reí.
-Anda, vete –dije.
Le besé una vez más y observé como se alejaba.
-¡Te quiero! –Gritó, bajando la ventanilla del coche.
-Y yo a ti, cielo –dije.
Se marcharon y me metí en casa.
Las chicas pidieron detalles y les conté lo del acertijo, lo de las rosas,… Y lo de después.
-Madre mía… Danny no es tan romántico. No digo que sea un burro… Bueno si… Es un burro... –dijo Amanda.
Nos reímos.
En ese momento, se me ocurrió llamar a alguien. Una chica que seguramente no estaría en su mejor momento y necesitaría animarse.
Diez minutos después, Giovanna estaba llamando a mi puerta.
Abrí.
-Hola, cariño. Muchas gracias por invitarme, corazón –dijo, abrazándome.
Venía ya con el pijama puesto, pero llevaba una chaqueta encima.
Entró.
-¿Cómo estás? –Pregunté.
Su sonrisa desapareció poco a poco.
-Bueno… Bien, supongo… Le echo de menos, pero…
-¿Cuándo te vas?
-Pasado mañana –dijo, tras una pausa.
La abracé y comenzó a llorar.
-¿Le vas a cuidar por mí? –Preguntó.
-Claro. Tom te quiere mucho, pero entiende que tienes que irte…
Giovanna asintió y se secó las lágrimas.
Después, fuimos al salón y se la presenté a las chicas.
-Amanda, Alma, esta es Giovanna. Gio, estas son Alma y Amanda. Amanda es la novia de Danny. Y Alma… Bueno Alma… Es… No sé lo que es exactamente…
-Soy la chica que ayuda a Tom a superar que la perra de su novia le haya dejado –dijo Alma.
“ALAAAA VIVAN LAS CAGADAS MONUMENTALES”
Selene y yo pusimos cara rara, pero Gio exhibió una sonrisita.
-Creo que yo soy esa perra –dijo.
Alma se tapó la boca con una mano y Amanda le dio un capón.
-Lo siento mucho, Giovanna. De verdad… Pero es que… Tom estaba tan destrozado que pensé que le habían hecho mucho daño…
-Mi intención no era hacerle daño… -susurró Gio.
-Me lo imagino… No tienes cara de mala persona… Al contrario... –dijo Alma.
“La chica sabe como arreglar un estropicio”
Giovanna se sentó.
-Espero que Tom se dé cuenta de la chica tan alucinante que le defiende –dijo.

viernes, 15 de octubre de 2010

16. Parece mentira que compartamos esta cabeza ¬¬

Tras dos horas y muchos bises, el grupo se despidió. Dougie me cogió por la mano y nos colamos por la abarrotada puerta del backstage. Fuimos escondiendonos hasta que vimos su camerino.
-Doug, ¿qué hacemos aquí? –Pregunté.
-Shhh –abrió la puerta del camerino.
Se las ingenió para que no llamaran a seguridad y para darles la maqueta de five colours.
-¿Sabes qué? La vamos a escuchar. Eres un tío majo –dijo Tom.
Salimos tras conseguir que nos firmaran las sudaderas y que Dougie les dejara su número de teléfono.
-¡DIOOOOOOOOOOOOOOOOOS! ¡HE CONOCIDO A BLINK-182! DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS! –Gritó.
Íbamos caminando, cogidos de la mano.
-Y todo gracias a ti –dijo, parándose. –It’s all about you.
Me cogió en peso y dio vueltas, riendo. Nos empezaron a caer gotas de agua. Me puse la capucha de la chaqueta e hice lo mismo con la de Dougie. En dos minutos, estábamos calados. Dougie me agarró por la cintura y, bajo una tormenta impresionante, me besó.  Fue el beso más bonito de toda mi vida. 
Después, volvimos a casa. Nos duchamos y nos fuimos a dormir. 

Faltaban tres días para Halloween y a Doug y a mi se nos había ocurrido la estúpida idea de hacer una fiesta. Como la imaginación no era lo mío, me disfrazaría de la niña del exorcista. Dougie se negaba a decirme cual sería su disfraz.
La tarde antes de Halloween, estábamos decorando la casa y se me ocurrió preguntarle, por enésima vez.
-¿Marinlyn Manson?
-No -susurró Dougie.
-¿Jack el destripador?
-No.
-¿Belén Esteban?
-¿Quién coño es esa, Ash? -Preguntó.
-No sé... La vi en internet y me dió miedito-Jajajajaja que inteligente, xD
Silencio.
-¿Qué te cuesta decirmelo?
-Mucho -dijo bajando de la escalera, donde se había subido para colgar un esqueleto de una lámpara.
Le cogí por la mano y le miré.
-Porfa... -susurré besándole.
Me agarró por el trasero y me acercó a él.
-Eres mala -dijo, besándome más intensamente.
Comenzó a desabrochar mi camisa y a retirarla de mis hombros.
Le quité la camiseta y me empujó, hasta que estuve entre su cuerpo y la pared. Me cogió en peso y enrosqué mis piernas en su cintura.
Me besó en el cuello y yo me agarré a su pelo. Me bajó e intentó desabrochar mi pantalón, pero sonó un móvil. El suyo, para ser exactos.
Lo miró y, tras contestar enfadado, lo estrelló contra la pared más próxima, es decir, la que yo tenía detrás.
Esa noche, no cenó y cuando estábamos en el salón, viendo la televisión, se fue a su cuarto muy temprano.
Apagué la tele y llamé a su puerta.
-¿Puedo entrar? -Pregunté.
-Claro, mi vida. Pasa.
Entré y le vi, tirado en la cama, con las manos detrás de la cabeza y la vista clavada en el techo.
-¿Qué te pasa, cariño?
-Nada... Paranoias mentales -dijo.
Me acosté a su lado y me apoyé en su pecho. Su brazo me rodeó la cintura y sus labios se pegaron a mi pelo.
-Sabes que estoy para lo que necesites, corazón -susurré.
Se quedó un rato callado. Cuando había perdido la esperanza de que contestara, lo hizo.
-Me da la impresión de que no quieren que estemos juntos -susurró.
Me quedé callada un segundo.
-Oh, cariño -susurré. Me apreté contra él y se rió. -Me importa una mierda que no quieran ellos, la cosa es que queramos nosotros. Dougie, mi vida, no quiero estar con otra persona que no seas tu!
Me estrujó en sus brazos y me sonrió, feliz.



Al día siguiente, me desperté tal y como me había dormido: abrazada por mi perfecto novio y medio tapada por las sábanas de éste.
-Buenos días, princesa -dijo Dougie.
"SE ME HACE EL CHOCHO CALIMOCHO!"
Me reí, ante el comentario de la vocecilla de mi cabeza y besé el pecho de Doug.
Nos levantamos, desayunamos, y comenzamos a prepararnos para la fiesta. Dougie se negó a vestirse donde yo, así que, supuse que me mantendría con la intriga hasta la fiesta.
La tarde se pasó rápida, y cuando vine a darme cuenta, eran las 8 y mi casa estaba petada de gente.
No encontraba a Dougie por ninguna parte. Al que si encontré fue a Casper... Bueno, a Dansper.
-Buen disfraz, loca -dijo.
-Buen disfraz, fantasma.
"ZAAS EN TODA LA BOCA"
-Já, que gracia. ¿Has visto a Doug?
-¿Ya has perdido a tu perrito, loca? Si no me hubieras dicho fantasma, te hubiera dicho de que va disfrazado.
-¿Tú lo sabes? -Pregunté.
-Es mi mejor amigo, como no lo voy a saber -su cara parecía decir INUUUUUUUUUTIIIIIIIIIIIIL XDD
De repente, algo afilado me rodeó el cuello. Vi cuatro cuchillas de acero y una mano con un guante. Pude distinguir también, un jersey de rayas negras y rojas.
-Vaya, Freddie Krouger... Debería haberlo pensado... -dije.
-Pero no lo hiciste -susurró Dougie.
Una persona vestida de vaca se acercó a mi.
-¿AMANDA? ¿TE HAS VESTIDO DE VACA? -PREGUNTÉ.
-Nos! hemos vestido de vaca -puntualizó. Miré al interior del disfraz y descubrí a Alma.
-Vaya tela -dije.
A lo lejos, vi a Dar Vader... Solo podía ser...
-TOOOOOOM -gritó Amanda, y salieron corriendo hacia él.
Detrás de Tom, venía un vampiro muy muy sexy.
-Vaya, Harry... Creo que debería dejar a Krouger por tí -dije.
Dougie le pegó en el estómago y se rió.
Selene venía disfrazada de vampira, con una marca en el cuello.
-Vaya, que realista. Hasta te has echo las marcas de verdad -dijo la vaca Muuuuh.
-En realidad, esto es de un calentón... Harry no sabe controlarse -soltó Selene.
Miriam, que se había vestido de alienígena, me saludó.
De repente vi a una chica alta hablando con Danny. Llevaba un disfraz de enfermera muerta que le quedaría muy sexy a los ojos de un tío.
La reconocí a pesar de los kilos de maquillaje que adornaban su rostro.
-Karol!! -Me lancé a abrazar a la hermana de Danny.
Me estuvo contando cosas sobre sus estudios y sobre la universidad de Oxford, donde estaba estudiando medicina.
-Aaah, claro. Por eso el disfraz -dijo Danny, señalándola de arriba a abajo.
-Descansa, bonito, descansa -dijimos las dos a la vez. Karol y yo AMABAMOS meternos con Danny.
Después, me separé de ellos y busqué a Dougie.
-Me a dicho que te diga que le encontrarás donde solo se le puede encontrar -dijo Tom. -Si es más tonto come cascaras de cacahuete.
-¿Qué coño quiere decir eso? -Pregunté
"¿Dónde solo se le puede encontrar? GILII!! ES FREDDIE KRUEGER! LE ENCUENTRAS EN SUEÑOS Y DONDE SUEÑAS?? EN LA CAMA!!!! PARECE MENTIRA QUE COMPARTAMOS ESTA CABEZA ¬¬"

miércoles, 13 de octubre de 2010

15. Esta es nuestra canción

-Vaya vaya…No perdéis el tiempo, ¿eh?
-¿Cómo coño has entrado, Danny? –Pregunté. Dougie se levantó y me incorporé.
Detrás de Danny apareció Amanda.
-Tom tiene llaves –dijo Danny, mostrándonoslas. –Mmmm, huele a raviolli.
-En la cocina –dije.
Se me había estropeado la noche con Doug. No es que tuviera pensado hacerlo ni nada de eso, pero me apetecía estar a solas con él.
Dougie se fue a la cocina con Danny y Amanda ocupó su sitio.
-Perdón por aparecer sin avisar –dijo. –Creo que Tom le pidió a Danny que viniéramos.
“Maldito seas, Tom”
-No pasa nada, Amanda –dije. -¿Qué tal con Danny?
-¿Alguna vez has ido a Tenerife? –negué con la cabeza. –Se siente lo mismo al subir al Teide que al estar con Danny en la cama. Es como si… Te hiciera cosquillas por dentro.
-Puaaaajjjjj… ¡Qué asco, tía! –reí.
Danny apareció con dos platos de pasta y Dougie con otros dos. Los pusieron en la mesa y nos cogieron por la mano.
Nos sentamos a cenar, y hablamos.
-¿Y si hacemos algo los ocho? –Preguntó Danny. –Tom, Alma, Harry, Sele y nosotros.
-¿Cuándo? –Preguntó Dougie.
-El viernes que viene. Podríamos ir al Spa, al cine, a cenar por ahí…
-¿Spa?... Vaya, Danny, no conocía esa faceta tuya –dijo Amanda riendo.
-A mi también me gusta cuidarme –dijo Danny, besando sus bíceps.
-Nosotros no podemos –dijo Dougie. –Tenemos planes juntos.
“Que monoooooo! Prefiere estar contigo a hacer el chorra en un Spa con Danny J
-Bah, enamorados –dijo Danny.
-No estamos enamorados. Solo nos gustamos –Dougie me miró para ver si estaba de acuerdo con él. Asentí.
-Ahhhhh, bueno. Entonces estamos todos iguales, creo yo. Menos Harry y Selene. Harry está pilladisimo –dijo Danny.
“Será marujón…”
-Si, Selene también –dije.
-Es genial que estén juntitos –dijo Amanda.
-Si… Ains, que monoso es Harry –dije.
Amanda y yo soltamos el típico suspiro de enamoradas que se suelta en estos casos.
-Tías –dijo Danny a Dougie. –Corred con Harry, dejadnos e id con vuestro Harry.
Amanda y yo nos levantamos a la vez y Danny y Dougie nos miraron con cara de ¬¬.
Nos sentamos, riendo, y les miramos.
-No tiene gracia –dijo Doug.
Le besé y me devolvió el beso. Después, terminamos de cenar y Amanda y yo recogimos la mesa.
Los chicos nos esperaban, sentados en el sofá. Dougie abrió los brazos y me senté sobre él. Danny y Amanda habían comenzado su conversación no hablada y Dougie y yo los miramos sonriendo.
Encendí la tele y me acurruqué junto a Dougie.
-Me encantas –dijo, mordiendo mi oreja.
La semana se pasó muy rápida, y antes de lo que pensaba, estaba preparándome para el concierto. Recogí mi pelo en una cola alta y me puse la sudadera de Blink-182. Me puse los vaqueros y unas converse. Dougie entró en mi habitación. Llevaba unos vaqueros y unas deportivas blancas. Traía la sudadera colgada del brazo, por lo que su pecho estaba al descubierto.
-Mmmm… Dougie… -dije.
Se acercó y pegó sus perfectos labios a los míos.
-Podemos pasar del concierto… Y quedarnos aquí… No nos va a molestar nadie, los chicos están en el Spa… -dijo, besando mi cuello.
-¡Dougie!
-Vale, vale. Perdón. ¿Me la pones? –Dijo, tendiéndome la sudadera.
-Cariño… Mis impulsos me llevan a quitarte la ropa, no a ponértela –dije.
“Atención, señores. Ashley Stevenson acaba de soltar la guarrada del año”
-¿Ves? Razón de más para quedarnos aquí, en la cama –dijo, mirándome de la forma más sexy posible.
“TIRATELO”
-No, mejor nos vamos –dije. Le agarré de la mano y nos fuimos.
El Hard Rock estaba lleno a rebosar. Dougie y yo entregamos nuestras entradas y pasamos.
La temperatura ambiente estaba perfecta, pero al llevar a Dougie al lado, era unos grados más alta *-*.
De repente, se apagaron las luces y comenzó a sonar un bajo.
-¡DIOS! ¡EL COMIENZO PERFECTO! –Gritó Dougie.
Un par de chicos que estaban tras nosotros le miraron raro.
Comenzaron con First date. Mientras cantaban, Dougie me miró y me dijo:
-¡Esta es nuestra canción! ¡Es nuestra primera cita oficial!
Sonreí y le besé mientras Tom Delongue cantaba:
-Let's go, don't wait, this night's almost over
Honest, let's make this night last forever
Forever and ever, let's make this last forever
Forever and ever, let's make this last forever

14. "Que mono está comiendo"

este capitulo va dedicado A MI DOUGLASA PRECIOSA!!! QUE SE QUE TE GUSTA MI FIC, AUNQE NO LO ENTIENDO, PERO BUENO!!! AQUI TIENES UN CAPITULO DEDICADILLO (LLLLL) TE REAMOOO



Dougie me acompañó a la puerta y me despedí de Miriam y Sam.
-¿Y de mi no te despides? –Preguntó, haciendo como que se ponía triste.
Volví sobre mis pasos y me acerqué a sus labios. Se agachó para besarme, pero me aparté.
-Adios –grité.
-Oh, no, de eso nada –echó a correr detrás de mí y me cogió por la cintura. –Tienes dos opciones: Primera, me das un beso y te vas tranquilamente, y segunda, no me das un beso y no te vas hasta que me lo des.
-Elijo el comodín de la llamada –dije.
Dougie se rió y me giró para que le mirara.
-Vale vale… Pesado –dije, sonriendo.
-Así me gusta, perrito –dijo Dougie.
-Ahora si que te has quedado sin beso, majo –dije.
Me escabullí de sus brazos, pero me volvió a agarrar un segundo después.
-Perdón, preciosa –dijo.
Le besé fugazmente.
-Tengo que irme, Dougie –dije, entre beso y beso.
-Ahaa… -siguió besándome.
-Dougie –susurré. Sabía que estaba a punto de rendirme y si lo hacía, adiós hablar con Tom. –Dios mío, Dougie. Vas sin camiseta, cariño.
-Me encanta como suena lo de cariño –dijo.
Me reí.
-Venga, Doug. Entra o te vas a resfriar –dije.
-¿Si me pongo malito vendrás a curarme y a cuidarme? –Preguntó.
“¿Este chico no entiende que estás más caliente que unas castañas?”
-Que remedio –dije.
-Ah, entonces me quedo aquí.
“T_T Joder con el  niño, como provoca”
Le cogí de la mano y le metí en casa
-Te juro que vuelvo en cuanto termine de hablar con Tom. Te lo…-maldito móvil. -¿Qué quieres, mamá?
-¿Dónde estás?
-En casa de Dougie, pero ahora voy a casa de Tom, ¿por qué?
-Tu padre y yo vamos a hacer un viajecito. Confiamos en ti, y te vamos a dejar la casa sola –dijo mi madre.
“Si, si si si si si si si si si si si si si si si si si si”
-¿Cuánto tiempo? –Pregunté.
-Un mes o dos.
:O ¿¿Un mes o dos?? Madre mía como están las cabezas…
-¿Qué?
-No hace falta que te diga que nada de dormir sola. Llama a Selene o a Tom… Bueno a Tom no creo… Mira, te dejo incluso que llames a Danny, aun que esté más salido que una puta en un sex shop, pero por favor no duermas sola.
“A mi se me ocurre una persona mejor que Danny, lalalalala”
-Vale, mamá… Un beso, te quiero.
Colgué. Le conté a Dougie lo que acababa de decirme mi madre y el pareció pensar lo mismo que la voz de mi cabeza.
-Si quieres, me quedo contigo –dijo.
Sabía que tenía que decir que no, lo sabía. Pero no quería decirlo. Realmente me apetecía pasar esos dos meses con Dougie.
-Claro que quiero, cielo –dije.
Sonrió y se inclinó para volver a besarme.
-No, ya vale que si no no me voy ni mañana.
-Jooo L que mala eres –dijo.
-Anda que vaya tela, Dougie…
Dejé que me besara una vez más y me fui.
Caminé hasta la casa de Tom. Bueno, no caminé. Floté. Me sentía como en una nube. La gente me miraba raro, pero me importaba una mierda. Dougie y yo estabamos juntos. Dougie, el chico mas perfecto que había conocido nunca. Cariñoso, guapo, simpático, guapo, loco, guapo... ¿Os he dicho ya que era guapo?
Doblé la esquina para entrar a la calle de los chicos, pero me detuve al escuchar la voz de Danny. 
-Podrías quitarte la ropa. Aquí no te ve nadie.
-Ni de coña, Daniel. ¿Por qué no volvemos a casa? -Preguntó otra voz.
"¿Esa era Amanda? :O"
-Porque ahora va a ir Ashley y Tom necesita tranquilidad.
-Ya, pero estaremos en tu habitación, no en el salón.
Danny se calló y aproveché para seguir andando.
-Hostia, escondete -susurró.
Unos segundos después, llegué a la casa. Llamé al timbre y Tom abrió. 
-Pasa -dijo, nervioso.
Entré. Harry y Selene estaban en el salón, abrazados, y Alma estaba sentada con las piernas cruzadas.
-Hola, enanita -dijo Harry. Me abrazó. -Bueno, os dejamos que habléis.
Cogió a Selene por la mano y fueron arriba.
-Yo... También os dejo -dijo Alma. -Voy a... la cocina, por ejemplo. 
Salió del salón.
De repente, Danny llegó y asomó la cabeza por la puerta.
-Tom... Amanda y yo nos vamos a mi habitación.
-Dan, no hace falta que me digáis donde vais a estar. No soy vuestro padre -dijo mi primo. -¿Qué habéis comido?
-Bocas -susurré.
-Mierda, sabía que nos habías visto -susurró Danny. -Bueno, hasta luego.
Subieron las escaleras y Tom y yo nos sentamos.
-Lo siento muchísmo, cariño -dijo.
Asentí. 
-Lo se. Se que lo sientes. Dougie me ha dicho que habéis hablado.
-Debería haberte escuchado antes... Me siento como una mierda.
-Yo hubiera echo lo mismo, Tommy.
Sonrió como cuando le regalas un caramelo a un niño.
-¿Qué? 
-Me has dicho Tommy -dijo Tom.
Sonreí.
-No puedo enfadarme contigo, eres demasiado importante para mí. Y esto compensa cuando te tiré de la cama a los 9 años -dije.
-Oh, es cierto. Ya ni me acordaba.
Nos sonreimos y le abracé.
Tom insistió en que me quedara a cenar, pero no lo hice.
-Mis padres se han ido de viaje dos meses. Dougie se va a quedar conmigo, pero si algun dia quieres pasarte por allí...
-Claro -dijo Tom. Estabamos en la puerta. -Me alegro de que estés con Dougie.
Sonreí. Nos abrazamos y me fuí.
Por el camino, llamé a Dougie. Me dijo que cogería algo de ropa y que venía. Arreglé un poco la casa y preparé algo de cenar. Llamaron a la puerta.
-Hola, mi vida -dijo Doug. Me besó y entró.
Llevé su ropa a una habitación y cuando volví, Dougie estaba revolviendo los armarios de la cocina.
Encontró una caja de cereales de chocolate y sonrió. Metió la mano a la caja y después se la llevó a la boca.
Cerró los ojos y masticó.
"Que mono está comiendo"
-Creo que ya se lo que voy a comer estos dos meses -dijo.
Me reí y fuí al salón. Encendí la tele y Doug se sentó a mi lado.
Jugó a tirar los cereales al aire y a cogerlos con la boca.
Después, apoyó la cabeza en mis piernas y se acostó. Acaricié su pelo y él mi cara.
-¿Has solucionado las cosas con Tom? -Preguntó.
Habíamos apagado la tele para concentrarnos en las caricias.
Asentí. 
Dougie se sentó y rodeé su cuello con los brazos.  Me besó en el cuello y me eché hacia atrás. Doug se puso sobre mi y me besó.
Alguien carraspeó y ambos levantamos la cabeza para distinguir una figura en la puerta del salón